HAY QUE SABER “LIDERAR” AL JEFE

El empleado debe conocer los estilos y preferencias de su superior para adaptarse con comodidad en el trabajo e intentar ser feliz

La Vanguardia, 10 de Septiembre de 2017 | ver artículo

En el mercado laboral se habla de que uno de los principales motivos por los cuales un empleado abandona su puesto de trabajo es por culpa de su jefe. De hecho, un 41% de los encuestados por una conocida red profesional lo considera la causa principal.
Recuerdo como con el inicio de cada curso escolar mi madre siempre me decía: “hija, atenta, fíjate bien, que cada maestrillo tiene su librillo”. Me transmitía así, de una forma muy sencilla, a través del refranero popular, una sabia advertencia: primero, observa y luego, adáptate. Llevar esta máxima al terreno profesional, tras tantos años en la escuela, debería ser relativamente fácil, pero, por lo visto, nada más lejos de la realidad.
Es curioso como siendo conscientes de la gran importancia de este factor en un puesto de trabajo y existiendo tantos cursos sobre liderazgo, con títulos tan diversos que abarcan desde liderar a tus colaboradores hasta liderarte a ti mismo, no exista un manual universal que, apuntando en sentido ascendente, nos permita salir airosos en la gestión diaria con cualquier jefe. Y es que, desde hace relativamente poco tiempo en el mundo laboral, se habla mucho de resiliencia, de ser capaz de salir de la zona de confort y de pensar think out of the box como competencias de moda y estoy muy de acuerdo en que ayudan, pero, seamos realistas, si un empleado no es capaz de encontrar el mejor modo de tratar con su jefe, las posibilidades de éxito en un puesto se reducen considerablemente.
Entender esto puede ser una auténtica cuestión de supervivencia: ser feliz en una organización, tirar la toalla o, en el peor de los casos, implicar un despido. Captar si un jefe desea estar informado de todo o si, por el contrario, prefiere que lo dejen tranquilo, si le gusta rodearse de gente creativa o contar con un equipo más bien conservador, si odia repetir las cosas o prefiere que le pregunten con asiduidad todas las veces que haga falta… en definitiva, un sinfín de estilos y preferencias que el empleado debería intentar conocer lo antes posible, con el fin de anticiparse a las necesidades de quien decide y poder proporcionar así el máximo soporte que este jefe espera y necesita recibir.
Tras haber sido testigo a lo largo de mi experiencia profesional de unas cuantas salidas de empresas por parte de compañeros, conocidos y amigos, he llegado a la conclusión de que los empleados pasan mucho tiempo intentando comprender cuál es la cultura de empresa, cuáles son sus indicadores de éxito, bajo qué parámetros se les evaluará, etc., pero se han olvidado de gestionar o, mejor dicho, de "liderar" de algún modo a su propio jefe. Y en la vida profesional de cualquier persona, que se augura larga y movida -los que no sean su propio jefe, obviamente-, además de por sus cualidades, que sin duda deberán existir, triunfarán por dos motivos: uno, por tener vista y, dos, por ser empleados que, como los camaleones, mejor y más rápido se adapten al medio que marque ese maestrillo al que se refería mi madre hace ya unos cuantos años.

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